jueves, 17 de junio de 2021

 

Con respecto a las lecturas asignadas para el día de hoy y frente a lo que hoy ha sido el avance en el contexto político de partidos y movimientos sociales neoconservadores y ultraderechas, que ponen al feminismo como enemigo peligro y que emprende campañas contra lo que han denominado “ideología de género”, vale la pena preguntarse ¿sino sería importante defender hoy lo que ha sido la conquista teórica que representa para el feminismo la conceptualización de la categoría “género” y movilizar los usos tácticos de dicha categoría con más agudeza frente a estos partidos políticos y movimientos sociales que pretender anular su potencial crítico?

También desde el otro extremo, otra pegunta que podría ser valiosa es ¿Cuáles son a profundidad los argumentos, desde la teoría queer se dan para tener en “sospecha” a la categoría de “género”, y conocer si estos hoy en día hacia dónde dirigirían los planteamientos de la teoría crítica?

Finalmente, de las lecturas asignadas para el día, considero que una de las conclusiones es que cualquier forma de desactivar en el plano político el trabajo y presencia del feminismo, no es lo conveniente para avanzar hacia como por ejemplo el principio como la igualdad. No obstante, si es importante preguntarse de una forma autocrítica ¿Cómo funciona el término feminismo, que inversiones conlleva, qué alteraciones o cambios soporta, o podría soportar, que objetivos claros consigue?

 

1 comentario:

  1. Me parece que, como planteaban las lecturas, el término “género” resulta ser un concepto complicado. Es efectivamente cierto que estos grupos conservadores han intentado arremeter contra la categoría de género y señalan un debacle histórico y social, al que le atribuyen posibilidades insospechadas (eliminación de la normalidad, derrumbe de las categorías naturales, devastación de la familia, etcétera, etcétera, y un muy largo etcétera). Esto, desde mi perspectiva, no significa que debamos “defender” el género por el género mismo, solamente para contraponernos a “los otros” a quienes criticamos. El problema es que esto podría llevar a santificar la categoría y olvidar también sus complejidades.
    En resumen, lo que quiero decir es que el género no es un concepto neutro, salvador, perfecto, o virtuoso sólo por el hecho de haber servido para criticar la desigualdad y el destino naturalizado de las personas. Tampoco, es lo demoniaco que quieren hacer presentar los grupos que defienden la ideología de género. Pero creo que a nada provechoso nos lleva dejar al género sin cuestionamiento y mirarlo como un concepto que es mejor no manipular. De hecho, dentro del feminismo hay muchas posturas muy contrapuestas con relación al género mismo y algunas feministas han señalado que es mejor no utilizarlo.

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