En la sesión del 28 de junio de este año, la Asamblea Legislativa aprobó, en primer debate, el Proyecto de Ley para atraer trabajadores y prestadores remotos de servicios de carácter internacional (expediente número 22.215, https://consortiumlegal.com/wp-content/uploads/Ver-proyecto-de-ley-completo-2.pdf )
Con esta normativa se procura estimular
el turismo de larga estancia y la permanencia del “teletrabajador
internacional” en nuestro territorio, donde realiza labores remuneradas para un
centro de trabajo ubicado en otro. Se le otorga a esta población la posibilidad
de radicarse en Costa Rica hasta por más de un año, prorrogable por otro año, con
el reconocimiento de varios beneficios económicos y migratorios. Entre estos, la
persona no estará obligada a salir del país cada tres meses para reingresar y
renovar la visa de no residente, tampoco a pagar tributos o renta por los ingresos
o las utilidades recibidas extra fronteras, está exonerada del pago de
impuestos de importación de equipo básico de cómputo para su trabajo, podrá abrir
cuentas bancarias, de ahorros y usar la licencia de conducir.
Con esta legislación se
modificaría la Ley General de Migración y Extranjería, N° 8764, al
adicionarle a la categoría de “no residente” la subcategoría de “estancia”, vinculada
al “trabajador o prestador remoto de servicios”. Para adquirir dicha condición,
la persona debe cumplir diversos requisitos, por ejemplo: poseer un ingreso
mínimo mensual y estable de $3000, suscribir una póliza de servicios médicos, y
pagar, por única vez la visa de no residente. Por su parte, el país debe
asegurar el acceso a la tecnología, la adecuada conectividad y los bajos costos
de estancia.
Con los citados incentivos aparejados
al señalado reconocimiento jurídico -en forma semejante a otros países- se busca
atraer a nómadas digitales integrantes de una comunidad en constante
crecimiento mundial, sobre todo a partir de la pandemia.
Ahora bien, dejando de lado la
eventual desigualdad tributaria, ¿La indicada propuesta legislativa y el reconocimiento
de la condición de “nómada digital” para quien goza de poder adquisitivo y capacidad
de consumo en el país, revela la implementación de un sistema de inmigración selectivo?
Por otro lado, Bedoya Díaz considera que, paradójicamente, el incremento del comercio
mundial no va de la mano con las facilidades en la migración; sin embargo, ¿Podría
afirmarse acá que la movilidad internacional de grupos de alto estatus
económico opera de modo semejante al de productos
de consumo, flujos de capital y tecnología, en tanto se mantiene endurecida para
personas “no deseadas”, que deben jugarse la vida para cruzar las fronteras? ¿Cómo
incide esta dinámica en la polarización mundial?
Hola Rosaura!
ResponderEliminarGracias por esta interesante pregunta. Caigo también en esta categoría de un digital noloco (aunque estoy viviendo con una visa de estudiante en Costa Rica). Hemos visto históricamente, que los sistemas de inmigración selectiva se utilizan con frecuencia, a menudo basados en el color de la piel (por ejemplo, la Política de Australia Blanca a principios del siglo 20.) Por desgracia, seguimos sin pensar en la inmigración por igual. Hubo un artículo interesante en the Guardian, llamado ¿Why are white people expats when the rest of us are immigrants?? Es un gran problema, y yo, como europea blanca, me avergüento constantemente por el derecho (entitlement) (y a menudo la falta de conciencia) que algunos otros europeos tienen, en particular aquí en Costa Rica.
No estoy seguro de si la inmigración sigue los mismos flujos que los productos y la tecnología, ya que a menudo la tecnología se produce en países del sur global, se comercializa por empresas del norte y luego se vende en todo el mundo.
En Europa, "Fortaleza Europa" es un término utilizado para explicar la inaccesibilidad a Europa para los refugiados. Al mismo tiempo, la mayoría de los países europeos tienen programas prestigiosos disponibles para atraer talento de todos los rincones del mundo, lo que conduce a la llamada fuga de cerebros.
Personalmente, creo que viajar y aprender de otras culturas no es nada malo en general. Por supuesto, el acceso a esas experiencias es muy desigual y depende en gran medida del pasaporte. Sin embargo, en mi opinión no es la existencia de los nómadas digitales en general, es más el hecho de que a menudo permanecen en zonas aisladas, sin ningún contacto con la población local lo que crea desigualdad, ya que en esos casos, no hay posibilidad de superar estereotipos.
En resumen, creo que las desigualdades en la inmigración no solo están relacionadas con el poder adquisitivo, sino más bien con los estereotipos y los prejuicios.