Con respecto a uno de los textos asignados para hoy el de Juan
Pablo Vera Lugo y Jaramillo Marín, parte de las dudas que me saltan son: ¿cómo
no separar al sujeto investigativo en lo que sería el análisis científico el “ojo
científico” y el cómo se percibe el mundo desde el común desarrollo de la vida
social, y a la vez en este intento no correr el riesgo de la “sobreinterpretación”?
Por otra parte en cuando a la aplicación de estas técnicas
de registro cualitativos, ¿cómo sería la rigurosidad de su aplicación a
otras disciplinas y cuál es su aplicabilidad para los estudios actuales y en
qué disciplinas fuera de la sociología y antropología?
Hola Ericka
ResponderEliminarPermítame intentar responder a sus preguntas desde mi punto de vista antropológico.
Creo que siempre corremos el riesgo de una interpretación excesiva, así como de una interpretación insuficiente. Este es exactamente el problema de las ciencias sociales cualitativas, y posiblemente una de las razones por las que las ciencias sociales están muriendo y perdiendo importancia, al menos en Europa. En mi opinión, y en mi experiencia, la única salida a este dilema es la autorreflexión constante, para asegurarnos de que estamos encontrando un punto medio. También es muy importante saber quiénes somos como investigadores. “Reflexive Ethnography: A Guide to Researching Selves and Others” es un muy buen libro sobre el tema.
El trabajo de campo etnográfico se utiliza como metodología en un número creciente de disciplinas. Sé de filosofía, comunicación. El cine etnográfico también es cada vez más popular. Hoy en día existen ideas sobre el trabajo de campo a pie, el trabajo de campo en varios lados, el trabajo de campo en línea, la fotografía como trabajo de campo, etc. “Locating the Field: Space, Place and Context in Anthropology” es un gran libro para diferentes tipos de trabajo de campo.